ORIGEN

Todo

esto comienza en el principio de la historia, en la historia de las piedras. Las piedras tienen una historia de millones de años atrás, entonces, ahí comienza la historia del Fuego Sagrado de Itzachilatlan.

Antiguamente, con el nombre original que nuestros abuelos utilizaban, Tonal Teokalli, que es la casa del creador, la casa de nuestros antepasados. Entonces, la tradición, el camino rojo, el fuego de la media luna, el fuego de las siete generaciones, el fuego de nuestros antepasados, todo esto, es uno mismo. Recordamos nuestra historia como nuestro padre, que es el fuego sagrado.

Padre y Madre, o los dos en uno. Ome Teotl,que quiere decir dualidad creadora.

El mismo principio es el misterio, o es el origen del Gran Espíritu. El primer hombre, la primera mujer, salió del fuego de nuestra madre tierra y de nuestro padre el Gran Espíritu.

La Busqueda de Vision



Ceremonia de Busqueda de Vision

Subir a la montaña. Encontrarse frente a frente con el Creador. Un tiempo en soledad para poder mirarse uno mismo sin perturbaciones, sin los distractores de que acostumbramos echar mano en la vida cotidiana para escapar de nosotros mismos, para no mirar aquello que nos disgusta, aquello que tememos, aquello que yace en nuestro lado obscuro y que es parte integrante de nuestro ser.


Hay muchas razones para ir a la cima solitaria de una montaña a "plañir". Algunos hombres reciben una visión cuando son muy jóvenes y cuando no lo esperan, y ellos van a plañir para entenderla mejor. Plañimos si deseamos volvernos valientes para una prueba severa. Algunas personas plañen para pedir algún favor al Gran Espíritu, como curar a un pariente enfermo. También plañimos como una acción de gracias por algún gran regalo que el Gran Espíritu nos haya dado. Pero quizá la razón más importante para plañir es que nos ayuda a comprender nuestra unión con todas las cosas, a saber que todas las cosas son parientes nuestros".
El ritual empieza, para cada buscador de visión, semanas antes de su ascenso a la montaña. Como preparativo para el ritual, debe confeccionar primero una larga hilera de pequeños atados de tabaco, 365 en total. Cada atado representa un día del año y la hilera contiene los "rezos" que, con la atención debida, el buscador ha puesto con su palabra al Gran Espíritu. La hilera de rezos contiene, si se quiere, los propósitos con los que el hombre o la mujer van a subir a la montaña a implorar una visión. También se confeccionan 7 bastones y 7 banderas, una por cada uno de los colores y las direcciones sagradas del universo. Cuando el buscador es "sembrado en la montaña" por un hombre de medicina de la tradición, cuatro banderas se clavan en cada uno de los 4 puntos cardinales, y con la hilera de rezos de tabaco se forma un cerco dentro del cual el buscador permanece durante todos los días que dura su imploración de la visión. Dentro del cerco, suele haber un árbol que le dará compañía, sombra y cobijo. En la tradición piel roja que estoy describiendo, los buscadores de visión ponen su palabra y hacen un compromiso de subir durante 4 años a la montaña. Un año por cada una de las 4 direcciones que señalan los puntos cardinales, y un año por cada uno de los 4 colores sagrados que representan estas direcciones

El primer año, su compromiso es subir 4 días a la montaña, a implorar su visión mirando a la dirección del Este, el lugar por donde salen el sol y la luz, el lugar por donde viene la sabiduría. Los 365 atados de tabaco, están envueltos este primer año en pedazos de tela de color rojo, y la cualidad que se implora es la humildad.

El segundo año, se sube durante 7 días a la montaña y se realiza la búsqueda de visión mirando al Sur, la dirección por donde viene y se va la vida, la dirección de la medicina. Los rezos se envuelven este año en telas de color amarillo y la virtud que se implora es la voluntad.
El tercer año la estancia en la montaña se prolonga por 9 días. La dirección del rezo es el Oeste, el sitio por donde se oculta el sol, la región de la oscuridad, del inconsciente. La cualidad que se busca en este tercer año es la sinceridad, la verdad del corazón.
Y el cuarto y último año se cierra el círculo permaneciendo en la montaña durante 13 días. Se reza mirando al Norte dentro de un cerco de rezos color blanco. El Norte representa la región del frío, de los vientos fuertes y de la fuerza. El buscador de visión implora este año por su integridad.
El complejo y bello diseño de la búsqueda de visión resulta ser pues un círculo donde el implorador de la visión hace un camino para honrar los colores de las cuatro direcciones, aprendiendo intuitivamente de su simbolismo. Al mismo tiempo, el ritual es una manera antigua y mágica de cultivar cada una de las 4 cualidades descritas: humildad, voluntad, sinceridad e integridad, que son los valores más apreciados por la sabiduría piel roja.

La humildad, está representada corporalmente por las piernas del ser humano. Dicen los viejos chamanes que es lo primero que un guerrero debe cultivar porque sin buenas piernas, es difícil sostenerse y es imposible aprender a caminar bien por la vida. Cuando el guerrero empieza a comprender lo que es verdaderamente la humildad, sus piernas se fortalecen como de manera mágica. La humildad tiene que ver con la aceptación de la "propia suerte", tal cual venga y se presente. Don Juan, el famoso indio yaqui que fue maestro de Castaneda, le decía alguna vez, hablando de este tema, que la humildad no tiene nada que ver con esa manía de "agachar la cabeza" que muchas veces nos han enseñado para mejor domesticarnos. La humildad del guerrero consiste en el cultivo del valor de aprender a mirar limpiamente a los ojos a quien quiera. "El guerrero - decía Don Juan - no agacha la cabeza ante nadie, pero al mismo tiempo no permite que nadie agache la cabeza ante él". Y Charles Eastman (OHIYESA) dice también al respecto: "el primer americano mezclaba una humildad singular con su orgullo. La arrogancia espiritual era extraña su naturaleza y enseñanza. Nunca sostuvo que el poder del lenguaje articulado fuera prueba de superioridad sobre toda la creación; para él es más bien un don peligroso."
La voluntad, corporalmente está representada por el vientre, y más precisamente por un conocido centro energético que está ubicado un poco por debajo del ombligo y al que los hindúes - por ejemplo - denominan "jara". Caminando con humildad, ese guerrero espiritual que es un buscador de visión va hacia el encuentro de su voluntad. La voluntad confiere equilibrio, disminuye la duda y afina la capacidad de tomar decisiones. Un guerrero que ha conquistado su voluntad, es también un guerrero que ha aprendido paciencia, y con ella, la bella cualidad de la perseverancia. Este guerrero puede empezar a caminar en pos de sus sueños, con la confianza de que, más temprano o más tarde, su empeño le conducirá hacia los objetivos que se ha propuesto.

La sinceridad, está representada por el corazón pero además se relaciona con la entonación de la conciencia corporal. La mente, tras un arduo camino de atención y autovigilancia, poco a poco se va aquietando. El diálogo interno va cesando y empezamos a escuchar a nuestro cuerpo. El guerrero empieza a valorar sus sentimientos, sus "ganas", y se deja llevar por lo que quiere. No se trata de un silenciamiento total de los pensamientos. Se trata de que los pensamientos, las imágenes y palabras que usamos para explicarnos y para describir y asimilar la existencia, empiezan a ser guiados por nuestro corazón. Para decirlo en una frase: la mente deja de caminar contra para caminar con el corazón. El guerrero recibe entonces la bendición de la claridad y la paz espiritual.

Y finalmente está la integridad. La cualidad que cierra el círculo. Un buscador de visión que ha conquistado la integridad - dicen los ancianos de esta tradición - es un ser humano "unificado". Cuerpo, mente y espíritu son tres dimensiones que están presentes, "integradamente", en nuestro ser y en cada acto de nuestra existencia. Ya no hay más separación. La presencia del Espíritu es constante y evidente cada momento de vida, y es la luz que ilumina al guerrero y le va diciendo que está de nuevo en casa.

Es importante que en algún tiempo, uno implore una visión. Que se vaya a la cúspide del Universo, a una montaña donde encuentre el nido del cóndor y del águila. A una montaña donde se encuentre la presencia de nuestros antepasados en el encuentro con uno mismo.
Es nuestra responsabilidad soñar una buena vida, encontrando una visión que pueda transmitirse a nuestros hijos, a través del respeto y del compromiso de cuidar y proteger a nuestra Madre Tierra, de darle continuidad a la Tradición de nuestros antepasados, de los cuales somos herederos, cargadores y guardianes.

La Búsqueda de Visión es un espacio y momento donde la gente tiene la oportunidad de volver a nacer en el vientre de la Madre Tierra. Es una instancia para rezar y agradecer por la vida, para darle un orden, equilibrio, una perspectiva para encontrar un beneficio real, mejorando la actitud y condición como ser humano, tomando consciencia acerca de cómo utilizar de una forma positiva y correcta nuestra propia existencia.

Es una oportunidad para pedir ayuda, para lograr una comprensión; una visión del Gran Espíritu que guíe nuestros pasos y que sirva a nuestra gente. Se quiere así recibir las instrucciones para relacionarnos positivamente con nuestra propia familia, respetando e integrándonos al Misterio del cual formamos parte, queriendo asumir de la mejor manera, la responsabilidad en el papel que nos corresponde.

Creamos este espacio para llevar a las personas a un autoconocimiento, donde puedan encontrarse a través de la Naturaleza y en la presencia de lo Sagrado. Un espacio donde se pueda respirar y sentir la presencia del Gran Espíritu.

En la Búsqueda de Visión las personas que hacen un compromiso con la Tradición, con el trabajo espiritual, adquieren una responsabilidad, se vuelven aprendices de “Cargador de Pipa”, que es un instrumento sagrado que representa un poder. El compromiso es simplemente para probar la sinceridad, la intención, la seriedad y el deseo verdadero del individuo a comprometerse a las enseñanzas del espíritu. En la Búsqueda se presenta la Pipa a las 4 direcciones durante 4 años. En el primer año se sube la montaña por 4 días, en el segundo año por 7 días, en el tercer año por 9 días y en el cuarto año se consagrará este compromiso por 13 días. Es así que luego de esta cuarta Búsqueda, comprendemos que el compromiso es para toda la vida, con uno mismo y con el Gran Espíritu, volviéndose Guardián de la Tradición y Cargador de Pipa.
Este diseño de 4, 7, 9 y 13 días es una forma de conseguir que se acerquen las personas dispuestas verdaderamente a mejorar.

Esta oportunidad nos posibilita ver cómo se cierra un ciclo, para sí encontrar las respuestas a nuestras preguntas. Entregarse a la montaña es entregar nuestra propia vida para que la instrucción, la enseñanza y el conocimiento desciendan sobre nosotros y para que el espíritu de la Montaña penetre en nuestro interior.

En el principio de la Búsqueda de Visión, nuestros antepasados cuentan de la importancia de la observación, de poder escuchar y de elevar un buen propósito. Para esto se utiliza un cordón con 365 rezos que representan los días del año, hechos con tabaco en los que se incluyen el propósito de la persona, su sinceridad, humildad, integridad y voluntad.

Preparativos para Buscadores de Visión
Hacer 365 rezos con tabaco en cuadraditos de tela de algodón, los que se unen a un cordón delgado pero resistente, de algodón, de colores que correspondan al año de Búsqueda:

Primer año: Color Rojo
Segundo año: Color Amarillo
Tercer año: Color Negro
Cuarto año: Color Blanco

Preparación
Cómo hacer los rezos
Es ideal que los buscadores lleguen con los rezos listos al campamento.
Es importante que la información de cómo hacerlos la reciban personalmente de algún Buscador de Visión

Grupo de apoyo

Hay personas que escogen vivir la experiencia de instruirse y apoyar a los Buscadores de la Montaña desde el campamento.

Actualmente existen Cermonias de Busqueda de Vision del Fuego Sagrado de Itzachilatlan en Mexico, Ecuador, Peru, Colombia, Chile, Brasil y España entre otros.