ORIGEN

Todo

esto comienza en el principio de la historia, en la historia de las piedras. Las piedras tienen una historia de millones de años atrás, entonces, ahí comienza la historia del Fuego Sagrado de Itzachilatlan.

Antiguamente, con el nombre original que nuestros abuelos utilizaban, Tonal Teokalli, que es la casa del creador, la casa de nuestros antepasados. Entonces, la tradición, el camino rojo, el fuego de la media luna, el fuego de las siete generaciones, el fuego de nuestros antepasados, todo esto, es uno mismo. Recordamos nuestra historia como nuestro padre, que es el fuego sagrado.

Padre y Madre, o los dos en uno. Ome Teotl,que quiere decir dualidad creadora.

El mismo principio es el misterio, o es el origen del Gran Espíritu. El primer hombre, la primera mujer, salió del fuego de nuestra madre tierra y de nuestro padre el Gran Espíritu.

Declaracion de Principios

DECLARACION DE PRINCIPIOS DEL FUEGO SAGRADO DE ITZACHILATLAN

Nosotros nos reconocemos como una nación y un pueblo originario que acepta y reconoce su conexión con el Gran Misterio. Reconocemos la existencia primaria de la Tierra, el Aire, el Agua y el Fuego como origen y fuente de la vida, nos reconocemos como dadores de la vida y como tales son nuestra primera y más cercana Familia.

Reconocemos la relación con todos los seres y principios que devienen del mismo origen. Asumimos nuestro legítimo derecho como herederos y depositarios del saber originario, para practicar las enseñanzas e instrucciones contenidas en las tradiciones de nuestros Ancestros. Reconocemos en nuestra conciencia, el propósito de ser absolutamente todo lo que somos capaces de ser, y así realizar nuestro potencial como expresión viviente de la Creación.

Reconocemos el mismo origen y la misma hermandad con todos lo seres de esta tierra, y somos concientes de que las diferentes formas de credo no nos separan. No imponemos una doctrina o un credo sino la propia búsqueda del conocimiento y creencia. Proponemos así, espacios rituales para que cada uno tenga un encuentro consigo mismo y con lo sagrado, entendiendo lo sagrado como una experiencia y una relación personal.

Reconocemos el camino de las plantas sagradas como maestras de poder y de enseñanza, para usarlas como sacramento, buscando y respetando su manejo ritual y su forma ancestral como vehículo para alcanzar un estado de conciencia y sanidad, rechazando el uso irresponsable del poder de estas abuelas.

La Palabra como verbo creador y del Bien Decir, convoca el sueño del Gran Espíritu y exige su realización. Reconocemos el poder de la palabra como la expresión de la verdad de nuestro ser interior cuando la levantamos a las cuatro direcciones del Universo: Queremos ser lo que decimos que somos; queremos hacer lo que nos comprometemos; queremos caminar con el valor de nuestra palabra, con un compromiso de integridad con lo que a través de ella expresamos; por ello nuestro compromiso de usarla y sostenerla, haciendo de la Palabra una acción para nuestra vida.

Nuestro camino incluye a todas las personas, a todas las razas, naciones y pueblos de las cuatro direcciones de esta Tierra. Es nuestra decisión y deseo, existir en balance de armonía con todo lo existente, para así honrar nuestras relaciones, en el entendimiento de la unidad de la Gran Familia de la Vida.

En este deseo y en este conocimiento formamos la organización espiritual ecuménica Fuego Sagrado de Itzachilatlan, y declaramos nuestra disposición de hacerla una organización legal, con presencia y reconocimiento a nivel internacional.

Nuestro compromiso para sostener estas formas significa un trabajo permanente para generar espacios y templos para juntar los distintos saberes originarios, dentro de sus propios diseños, para así extender y sembrar la alianza y el respeto a todas las culturas originarias como parte inherente a este Fuego.

Creemos en la humildad, la voluntad, la sinceridad y la integridad como principios de la búsqueda del conocimiento, el que se siembra en el corazón como experiencia y vivencia de lo sagrado en la ritualidad. Estos principios permiten así tener una visión para caminar cada una de nuestras vidas.

Buscamos y trabajamos por la paz y la dignidad, así como en el rescate, sostenimiento y reactivación de los poderes ancestrales para ponerlos al servicio de la gente. Así, queremos llevar una voz en defensa de la Memoria, del cuidado de la heredad de los hijos; anhelamos poder vivir nuestra misión. La de cuidar toda la vida, la nuestra y la de todas las criaturas que habitan el planeta, gracias a la bondad y cuidado de los cuatro espíritus de la Sagrada Familia originaria: el Padre Fuego, la Madre Tierra y nuestros hermanos Agua y Aire.

Levantamos la conciencia y el espíritu para convocar a los espíritus protectores, para cuidar los rituales y el buen manejo de los instrumentos de las medicinas sagradas, para recuperar la memoria de cómo usarlas y cómo transmitir estas formar, así como nos enseñaron nuestros abuelos.

Así queremos vivir nuestra vida, con el poder soñar nuestros sueños en la misma dirección de los Sueños de la Creación.

Para el cumplimiento de estos Principios nuestros objetivos son:

1. Propender por el desarrollo espiritual de las personas siguiendo las directrices del Fuego Sagrado de Itzachilatlan.

2. Preparar, desarrollar y conservar los espacios ceremoniales para hacer las ceremonias de Búsqueda de Visión, Danza del Sol y otros diseños que sean entregados por el Fuego Sagrado de Itzachilatlan o por alianzas.

3. Establecer alianzas y acuerdos de cooperación con pueblos indígenas, tradiciones espirituales o con entidades cuyo objeto social sea afin.

4. Promover la conservación y defensa de los recursos naturales, su manejo y aprovechamiento.

5. Constituir áreas de reservas especiales y forestales en terrenos que adquiera la organización.

6. Fortalecer los lazos de unión con las diferentes tradiciones espirituales y pueblos indígenas de la Madre Tierra.

7. Trabajar en la recuperación, conservación, aplicación y difusión del conocimiento de las diferentes formas de medicina ancestral.

8. Organizar y realizar las ceremonias del Fuego Sagrado de Itzachilatlan.

9. Promover la conservación y proyección del patrimonio espiritual, ambiental, cultural a las generaciones futuras, en mejores condiciones de uso, conservación y conocimiento como base material superior para su bienestar.


Nota: Estos principios y objetivos han sido extraídos de varios de los documentos de constitución del Fuego Sagrado de Itzachilatlan en otros países. No es un documento acabado sino abierto a sugerencias.